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PRETPS VELHOS

Por: MOYUBA | Publicado: 17/09/2011 20:33 |




Pretos Velhos

El mes de mayo está dedicado en la Umbanda a los Pretos Velhos. ¿Pero quienes son estas entidades, que se manifiestan en nosotros y nos dan tanta paz y enseñanzas y que alivian nuestros sufrimientos? Tradicionales en la Umbanda, hay también innumerables miembros del Candomblé que manifiestan estas entidades. Tal vez por que ellos han pasado por las aguas de la Umbanda, se sabe que no son pocos los sacerdotes y sacerdotisas que manifiestan estas entidades con frecuencia para atender a los que necesitan de sus palabras confortantes y de sus pases fluídicos, que a través de gozosas vaporadas de cachimbos (pipas) o con vencimientos con hiervas como ruda, romero y guiné, curan dolores del cuerpo y del alma.
Milagro? no! Mucha energía positiva de antepasados que vivieran en esta tierra y vuelven para traernos mas enseñamientos. Dentro de la visión africanista yorubana, Son eguns, así como los orixás que ellos adoran, estos también son divinizados, lo que nos justifica el llamarlos orixás brasileros, como tales son divinizados y adorados. Pai José de Aruanda, Pai Benedito, Mãe Maria Conga, Pai Jacob, Vovó Rita, Vovó Serafina, Vovó Sebastiana, Vovô Serafim, Pai Mante, Pai Zé do Congo, en fin son innumerables falanges que se nos acercan y tanto reconfortan a nuestras familias.
Muchas veces, personas que no pertenecen a religiosidad afro-brasilera buscan el alivio espiritual y también la cura para diversos males con estas entidades que no solo se manifiestan en terreros o templos, muchas veces en el hogar del médium. Siempre habrá un médium en algún lugar del planeta para dar pasaje a estas fuerzas tan nobles de estos espíritus de luz, para alentarnos y ayudarnos a solucionar nuestros problemas. Estas entidades no cobran por los "servicios" son cristianos y propagan la caridad por encima de todo, tal vez por esto algunos ambiciosos no los acepten, pero es muy pequeño el número de estos malos religiosos, la gran mayoría, aunque no se manifiesten en estos médiums, los respetan.
No solamente en la Umbanda se da culto a los Pretos Velhos, también en Omoloko, Batuque y otros cultos desparramados por el Brasil, Argentina y el Uruguay se reverencian a estas queridas entidades.
La imagen del Preto Velho nos sirve para recordarnos de que mismo habiendo sido mal tratados por la sociedad ellos igualmente los silvícolas, retornan a la vida terrena no para venganza, si no para nos traernos amor y compasión, aquella que no les dieran cuando vivían en este plano astral, mostrando de que nada justifica el mal, pues la ley del retorno es cierta, y solamente practicando la caridad es que el ser humano entenderá de plano la compasión, no como un acto de misericordia, mas si un gesto de humanismo y de evolución. Un poco de historia Hasta el año 1900, conformaban el plano astral cerca de 8 millones de almas africanas y sus descendientes. fue por entonces que, surgió una pléyade de negros ancianos, en su mayoría, que idearon y comandaron un movimiento de regreso al plano material, a través de la mediumnidad. pretendían demostrar, practica y lucidamente, dos cosas: a las autoridades de la religión dominante que carecían de un elemento primordial: " la religiosidad"; y a la sociedad brasileña,"que era posible responder a las atrocidades sufridas en vida, sin revancha ni venganza".Desde ese momento fueron aceptados los ancianos negros "esclavos".Son innatas de la raza africana, entre otras virtudes, tolerancia alegría, musicalidad, deseos de vivir, aparte de la sabiduría de las edades absorbidas biológicamente por la religión africanista. El segundo paso fue el envío de una decena de entidades, lideradas por un caboclo que se dio así mismo el nombre de Caboclo de las Siete Encrucijadas", para anunciar la fundación de una nueva religión "la Umbanda". Esto aconteció en noviembre de 1908.
Su forma de representarse en los mediumns es de forma de personas viejas, encorvadas por la edad, tienen una suave voz, y un cariño hacia el prójimo especial, se sientan en troncos, fumando de su "cachimbo" (pipa) y con su puñado de ruda, el cual pasan por el cuerpo del paciente para curarles todo mal, que pueda estar atormentando a esa persona

- POEMA A PAI BENEDITO DE ARUANDA

¡Mi LAMENTO bondadoso Preto Velho!

Aquí estoy de rodillas, agradecido, compungido, aguardando tu bendición.

Cuántas veces, con el alma herida, con el corazón lleno de ira, con la mente entorpecida por el dolor de la injusticia yo clamaba por venganza, y tú, oculto allá en el fondo de mi otro yo, con bondad compasiva me susurrabas "ESPERANZA".

Cuántas veces deseé terminar con la humanidad, enfrentar el mal con maldad, ojo por ojo, diente por diente, y tu, escondido en mi mente, me decías simplemente:

"Sé que hiere el corazón la maldad y la traición, pero, responder con ofensas, no traerá la solución, para, piensa, medita y ofréceles el perdón. Yo también sufrí bastante, yo también fui humillado, yo también me revelé, también conmigo cometieron injusticias".

De las Sábanas Africanas, joven, fuerte, libre, en un instante fui transformado en esclavo, encadenado, ninguna oportunidad yo tuve. Un revuelo creciente me envolvía intensamente, porque algo me decía, que nunca más yo vería mi cielo de ese entonces, no oiría los cantos de los pajaritos, el bramido de los elefantes, el rugido de los leones. Mi raza de gigantes que tanto orgullo me causaba, yacía despedazada, fría, encadenada en un sucio sótano de navío.

Un odio intenso atormentaba mi pecho, ¿Por qué OIÁ no mandaba una gran tempestad? ¿Por qué XANGÓ con sus rayos no partía aquella nave maldita, que matase aquella gente que tan cruel se mostraba, que hasta mi pobre madrecita tan frágil, ya tan viejecita, por maldad encadenaron? ¿Y IEMANJÁ, dónde estaba que nuestra desgracia no veía, que nuestro dolor no sentía? ¿O su pecho no sangraba? ¿Sus oídos no escuchaban la súplica que yo le hacía? Si IEMANJÁ hubiese ordenado, el mar se hubiese abierto, las olas nos hubiesen arrollado, a mi pueblo ella le hubiera dado la deseada esperanza, y a los que nos esclavizaban, la justa venganza.

Pero nada de eso ocurrió, mi madrecita no resistió y murió. Su cuerpo, al mar fue lanzado. Mi pueblo aterrorizado. En el mercado fuimos vendidos, unos para acá, otros para allá, como ganado, con hierro caliente marcados.

¿Dónde es que estaba OGÚN? ¿Que aquella gente no vencía? ¿Dónde estaban sus armas, sus lanzas de guerra?

Pero nada sucedía y hacia todas las partes que miraba, solamente una cosa veía.... tierra, tierra que siempre exigía más de nuestros cuerpos transpirados, de nuestros cuerpos cansados.

Era la senzala, era el tronco, el gato de siete colas que nos arrancaba el cuero, era el diario trajinar, era la cosecha (que para nosotros era estafa, para el señor era oro).

Cuántas veces, después que el sol se escondía, allá en el fondo de la senzala, con los más viejos aprendía, que nuestro destino hasta el fin, no sería siempre así. Cuántas veces me dijeron que ZAMBI cuidaba de mí.

Bien me recuerdo de una mañana, que el rencor era inmenso, vi salir de la casa grande, a la hija de mi patrón. Ingenua, desprotegida, mi pensamiento voló: había llegado la hora de mi venganza, pensé, voy a matar esa criatura, voy a vengar a mi gente, y si por ello voy a morir, sé que voy a morir contento.

La pequeña caminaba alegre, despreocupada, venía hacia mi dirección. Como una fiera aguarda su caza, esperaba ansioso, la hora tan ansiada, había llegado. Yo traía las manos transpiradas, en ése momento lleno de odio, el corazón parecía estallar en mi pecho. Vi el tronco, el chicote, vi mi pueblo sufriendo, pudriéndose, muriendo y, nada más vi entonces. Corriendo como un poseído, la agarré de un brazo y la levanté en alto del suelo.

Pero, para mi sorpresa, en mal momento la levanté a la pequeña, una serpiente enfurecida, como si fuera el propio viento, lanzó su mordida en el aire, errando por mi causa morder a la pequeña, el ataque fue tan fatal, todo ocurrió tan de repente, todo fue de tal forma, que allí parado quedé, mirando la serpiente que desaparecía en el matorral.

Después con la criatura en mis brazos, miré mis puños de acero que la deberían matar... Observé sus bellos ojitos que insistían en mirarme. Me hizo un gesto de cariño, yo estaba emocionado, no sabía qué hablar, no sabía qué pensar.

Mis pensamientos estaban en una gran confusión, vi la cadena, el tronco, mis manos con sed de venganza, vi el chicote, la serpiente errando el ataque... Sentí el corazón apretado. Mis manos llenas de callos por el hacha, por la azada. Mis manos no matarían, no habría venganza, pues mi Dios no permitiría que muriese esa criatura.

Así pasó el tiempo, del joven fuerte de antes, bien poca cosa quedó, hasta que un día llegó que BENEDITO acabó...

Pero del otro lado de la muerte yo encontré una nueva vida, más larga, mucho más fuerte, más de amor y de perdón. Los sufrimientos del ayer ya no importan ahora, porque nada fue en vano.....

Fuimos mártires en esa vida, de esta UMBANDA tan querida, religión del corazón, de la paz, del amor, del perdón".
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